Que el mismo Señor Jesucristo y nuestro Dios Padre, que nos amó, que nos dio consuelo eterno y una esperanza fundamentada en la gracia, que es vivir la vida de Dios en Cristo, los anime y fortalezca en su interior, que los consolide en la vivencia del testimonio cristiano y que la conducta de ustedes siempre sea guiada por la Palabra.