Logo de YouVersion
Icono de búsqueda

MATEO 12:3-50

MATEO 12:3-50 RV2020

Jesús respondió: —¿No habéis leído lo que hizo David cuando él y los que con él estaban sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comió los panes de la proposición, que no les estaba permitido comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes. ¿O no habéis leído en la ley cómo en sábado los sacerdotes en el templo profanan el reposo sagrado y quedan impunes? Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí. Si supierais qué significa Misericordia quiero y no sacrificio , no condenaríais a los inocentes, porque el Hijo del Hombre es Señor del sábado. Salió de allí Jesús y fue a la sinagoga del lugar. Y había allí un hombre que tenía atrofiada una mano. Para poder acusar a Jesús, le preguntaron: —¿Está permitido sanar en sábado? Él les dijo: —¿Quién entre vosotros, si tiene una oveja y se le cae en un hoyo en sábado, no la saca? Pues ¿cuánto más vale una persona que una oveja? Por consiguiente, está permitido hacer el bien en sábado. Entonces dijo a aquel hombre: —Extiende tu mano. Él la extendió y le fue restaurada sana como la otra. Salieron entonces los fariseos y se confabularon contra Jesús para destruirlo. Cuando Jesús supo esto, se retiró de allí. Le siguió mucha gente, y sanaba a todos y les encargaba rigurosamente que no lo descubrieran, para que se cumpliera lo que dijo el profeta Isaías: Este es mi siervo, a quien he escogido; mi amado, en quien se agrada mi alma. Pondré mi Espíritu sobre él y a los gentiles anunciará juicio. No disputará ni voceará ni nadie oirá en las calles su voz. La caña cascada no quebrará y el pábilo que humea no apagará, hasta que haga triunfar el juicio. Y en su nombre esperarán los gentiles . Entonces llevaron ante Jesús a un endemoniado ciego y mudo y lo sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba. Toda la gente estaba atónita y decía: —¿Será este aquel Hijo de David? Pero los fariseos, al oírlo, decían: —Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, su príncipe. Jesús conocía sus pensamientos y les dijo: —Todo reino dividido contra sí mismo queda destruido y ninguna ciudad o casa dividida contra sí misma permanecerá. Si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino? Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios, pues ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte y saquear sus bienes si primero no lo ata? Entonces podrá saquear su casa. El que no está conmigo, está contra mí; y el que conmigo no recoge, desparrama. Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia les serán perdonados a los seres humanos, pero la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. Cualquiera que diga alguna palabra contra el Hijo del Hombre será perdonado; pero el que hable contra el Espíritu Santo no será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero. Si el árbol es bueno, su fruto es bueno; si el árbol es malo, su fruto es malo, porque por el fruto se conoce el árbol. ¡Generación de víboras! ¿Cómo puede ser bueno lo que decís, si vosotros mismos sois malos?, porque de la abundancia del corazón habla la boca. El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón saca el bien, pero el que es malo, de su maldad atesorada saca el mal. Pero yo os digo que de toda palabra vacía que diga cada cual, dará cuenta en el día del juicio. Ten en cuenta que por tus propias palabras serás juzgado y declarado inocente o culpable. Entonces replicaron algunos de los escribas y de los fariseos: —Maestro, deseamos ver de ti una señal. Él respondió: —La generación mala y adúltera demanda una señal, pero señal no le será dada, sino la del profeta Jonás. Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra: tres días y tres noches. Los habitantes de Nínive se levantarán en el juicio contra esta generación y la condenarán, porque ellos se arrepintieron por la predicación de Jonás, y en este lugar hay alguien que es más que Jonás. La reina del Sur se levantará en el juicio contra esta generación y la condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y en este lugar hay alguien que es más que Salomón. Cuando el espíritu inmundo sale de una persona, anda por lugares áridos buscando reposo, pero no lo halla. Entonces dice: «Volveré a mi casa, de donde salí». Cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él y entran y habitan allí; y el estado final de aquella persona viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta generación malvada. Mientras Jesús aún se dirigía a la gente, su madre y sus hermanos estaban afuera y le querían hablar. Alguien le dijo: —Tu madre y tus hermanos están afuera y te quieren hablar. Respondió él al que le decía esto: —¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos? Y extendiendo su mano hacia sus discípulos dijo: —Estos son mi madre y mis hermanos, pues todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos es mi hermano, mi hermana y mi madre.

Lee MATEO 12