Bible App logo
Search Icon

Vida Abundante Coronado

Dios de Pureza / David Jackson

Dios de Pureza / David Jackson

Serie: Decálogo

Locations & Times

Vida Abundante Coronado

XXFF+73W, San José, Vázquez de Coronado, Costa Rica

Saturday 5:00 PM

Sunday 8:00 AM

Sunday 10:30 AM

Introducción

•El séptimo mandamiento no trata solamente del adulterio.

•Jesús lleva el mandamiento hasta el corazón: «cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón» (Mateo 5:27-28).

•Por eso, este no es un mensaje para esposos, jóvenes, hombres, mujeres o personas con una lucha particular. Es para todos.

•Dios nos llama a honrarlo también en la manera en que vivimos nuestra sexualidad.

Mi sexualidad revela mi teología.
Lo que creo acerca de Dios se evidencia en la forma en que vivo mi sexualidad.
1. Teología del Cuerpo

Génesis 1:27-28 | Génesis 2:24 | 1 Corintios 6:13-20

•La sexualidad no nació con el pecado. Nació en el diseño de Dios.

•Dios creó al ser humano hombre y mujer, los bendijo y diseñó la unión sexual para que «los dos llegaran a ser uno».

•La unión sexual involucra mucho más que nuestros cuerpos:
o «El que se une a una prostituta se hace un solo cuerpo con ella» (1 Corintios 6:16).
o Cuando nos acostamos con alguien, vamos completos; no solamente nuestra piel.

•Para el creyente, el cuerpo tiene además una condición extraordinaria:
«¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo?» 1 Corintios 6:19

•El templo era:
oLugar de la presencia de Dios.
oEspacio sagrado.
oLugar de adoración y gloria a Dios.

•Ahora Pablo dice: ese templo es nuestro cuerpo.

•Por eso, «el cuerpo no es para la inmoralidad sexual, sino para el Señor» (1 Corintios 6:13).

•Las fronteras que Dios establece para nuestra sexualidad no buscan privarnos de algo bueno, sino proteger algo valioso.

Lo sagrado no puede ser tratado como algo común.

2. Teología del Corazón

Marcos 7:21 | Romanos 1:21-24

•¿Por qué es tan difícil honrar a Dios con nuestra sexualidad?

•Jesús dirige nuestra mirada hacia adentro:
«Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual...» Marcos 7:21

•El problema central no es la cultura, internet, nuestras amistades o las oportunidades.

•Estas cosas pueden estimular lo que ya existe: un corazón caído que busca satisfacer deseos válidos de maneras pecaminosas.
o Deseo de intimidad → adulterio.
o Deseo sexual → pornografía.
o Deseo de ser amado → justificar una relación que deshonra a Dios.

•El corazón puede llegar a convencernos de que los mandamientos de Dios son solamente sugerencias.

•Romanos 1 advierte sobre el peligro de insistir tanto en nuestro propio camino que nuestro corazón termine oscureciéndose y normalizando aquello que Dios llama pecado.

3. Teología de los Afectos

Salmo 51:10 | 2 Corintios 4:6 | 1 Corintios 10:31

•Podemos bloquear una página, cortar un contacto o alejarnos de determinadas situaciones.

•Esas medidas pueden ser necesarias, pero son insuficientes para transformar el corazón.

•Una restricción puede impedir que llegue al pecado; no puede hacer que quiera glorificar a Dios.

•Después de su adulterio con Betsabé, David entendió que necesitaba algo que solo Dios podía hacer:
«Crea en mí, oh Dios, un corazón puro.» Salmo 51:10

•Dios hace brillar su luz en nuestro corazón para que contemplemos «la gloria de Dios que resplandece en el rostro de Jesucristo» (2 Corintios 4:6).

•Entonces algo comienza a cambiar:
o El pecado puede seguir siendo apetecible.
o Pero Cristo se vuelve más apetecible.

•La respuesta no es solamente conocer mejor las prohibiciones, sino conocer más a Cristo, tener intimidad con Él y maravillarnos ante su belleza.

•Necesitamos creer que nuestra sexualidad será más plena cuando Cristo la gobierne.

Conclusión

Mateo 8:2-3 | 1 Juan 3:19-20 | 1 Corintios 6:11

•¿Qué pasa con quienes ya rompimos este mandamiento?

•¿Qué pasa cuando nuestra historia sexual está marcada por pecado, culpa o vergüenza?

Un hombre impuro se acercó a Jesús: «Señor, si quieres, puedes limpiarme.»
•Jesús extendió la mano y lo tocó.

•Lo puro tocó lo impuro… y lo limpió.

•Cristo no nos pide que lleguemos limpios a Él. Él es quien nos limpia.
«Y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, santificados y justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.» 1 Corintios 6:11

•Nuestro pecado puede formar parte de nuestra historia, pero ya no define nuestra identidad.

•En Cristo hemos sido: Lavados. Santificados. Justificados.

•Seguiremos luchando contra el pecado, pero llegará el día en que Cristo nos dará cuerpos nuevos y esa batalla habrá terminado para siempre.