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Lo que nadie predica | “La Verdad en Amor: La Perspectiva Bíblica del Divorcio, el Matrimonio y la Restauración

Lo que nadie predica | “La Verdad en Amor: La Perspectiva Bíblica del Divorcio, el Matrimonio y la Restauración

Reunión general de la Iglesia Vení tal y como sos

Locations & Times

SEMINARIO ESEPA

San Gerardo, San José, San Sebastian, Costa Rica

Saturday 5:30 PM

“La Verdad en Amor: La Perspectiva Bíblica del Divorcio, el Matrimonio y la Restauración”
El divorcio es una de las heridas más profundas que una persona puede cargar. No importa si fue hace meses o hace veinte años: El divorcio deja marcas, temores, inseguridades y preguntas sobre Dios, la identidad, el valor y el futuro.

En esta sala hay:
matrimonios fuertes,
matrimonios en crisis,
personas divorciadas,
personas que se volvieron a casar,
personas que están considerando el divorcio,
y jóvenes que todavía no se han casado.
Mi oración es que hoy puedas escuchar la verdad de Dios, pero dicha en el amor de Cristo,
I. El diseño bíblico del matrimonio

1. El matrimonio fue creado por Dios
No por el gobierno, no por la cultura, no por nuestras emociones.

2. El matrimonio es un pacto

Malaquías 2:14
NBLA

14 »Y ustedes dicen: “¿Por qué?”. Porque el Señor ha sido testigo entre tú y la mujer de tu juventud, contra la cual has obrado deslealmente, aunque ella es tu compañera y la mujer de tu pacto.
No es un contrato de felicidad, es un pacto de fidelidad.

3. El matrimonio refleja el Evangelio

Efesios 5:25
NBLA


II. ¿Por qué existe el divorcio?

La dureza del corazón produce:
orgullo,
falta de perdón,
egoísmo,
abandono,
violencia,
infidelidad.

La raíz no es la incompatibilidad, sino el pecado humano que rompe lo que Dios unió.
III. Mentiras culturales sobre el divorcio

III. Mentiras culturales sobre el divorcio

Mentira #1 – “Si no soy feliz, tengo derecho a divorciarme.”
La cultura dice que el matrimonio existe para hacerte feliz. Dios dice que el matrimonio existe para santificarte.

Mentira #2 – “El amor se acabó.”
El amor bíblico no es emoción:

1 Corintios 13:4–8
NBLA

4 El amor es paciente, es bondadoso. El amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante. 5 No se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido. 6 El amor no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad. 7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 8 El amor nunca deja de ser. Pero si hay dones de profecía, se acabarán; si hay lenguas, cesarán; si hay conocimiento, se acabará.
Describe acciones, no sentimientos.

Mentira #3 – “Mis hijos estarán mejor.”
Las estadísticas muestran lo contrario. La Biblia enseña que la reconciliación trae más bendición que la ruptura

Salmo 133:1
NBLA

1 Miren cuán bueno y cuán agradable es Que los hermanos habiten juntos en armonía.


Mentira #4 – “Dios quiere que yo sea feliz, por eso debo divorciarme.”
Dios quiere tu santidad, no tu comodidad
1 Pedro 1:16

1 Pedro 1:16
NBLA

16 Porque escrito está: «Sean santos, porque Yo soy santo».
IV. La realidad bíblica del divorcio

16 »Porque Yo detesto el divorcio», dice el Señor, Dios de Israel, «y al que cubre de iniquidad su vestidura», dice el Señor de los ejércitos. «Presten atención, pues, a su espíritu y no sean desleales».

Mateo 19:6
NBLA

6 »Así que ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe».

1 Corintios 7
NBLA

1 En cuanto a las cosas de que me escribieron, bueno es para el hombre no tocar mujer.2 No obstante, por razón de las inmoralidades, que cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido. 3 Que el marido cumpla su deber para con su mujer, e igualmente la mujer lo cumpla con el marido. 4 La mujer no tiene autoridad sobre su propio cuerpo, sino el marido. Y asimismo el marido no tiene autoridad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. 5 No se priven el uno del otro, excepto de común acuerdo y por cierto tiempo, para dedicarse a la oración. Vuelvan después a juntarse, a fin de que Satanás no los tiente por causa de falta de dominio propio. 6 Pero esto lo digo por vía de concesión, no como una orden. 7 Sin embargo, yo desearía que todos los hombres fueran como yo. No obstante, cada cual ha recibido de Dios su propio don, unos de una manera y otros de otra. 8 A los solteros y a las viudas digo que es bueno para ellos si se quedan como yo. 9 Pero si carecen de dominio propio, cásense. Que mejor es casarse que quemarse. 10 A los casados instruyo, no yo, sino el Señor: que la mujer no debe dejar al marido. 11 Pero si lo deja, quédese sin casar, o de lo contrario que se reconcilie con su marido, y que el marido no abandone a su mujer. 12 Pero a los demás digo yo, no el Señor, que si un hermano tiene una mujer que no es creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone. 13 Y la mujer cuyo marido no es creyente, y él consiente en vivir con ella, no abandone a su marido. 14 Porque el marido que no es creyente es santificado por medio de su mujer; y la mujer que no es creyente es santificada por medio de su marido creyente. De otra manera sus hijos serían inmundos, pero ahora son santos. 15 Sin embargo, si el que no es creyente se separa, que se separe. En tales casos el hermano o la hermana no están obligados, sino que Dios nos ha llamado para vivir en paz. 16 Pues ¿cómo sabes tú, mujer, si salvarás a tu marido? ¿O cómo sabes tú, marido, si salvarás a tu mujer? 17 Fuera de esto, según el Señor ha asignado a cada uno, según Dios llamó a cada cual, así ande. Esto ordeno en todas las iglesias.18 ¿Fue llamado alguno ya circuncidado? Quédese circuncidado. ¿Fue llamado alguien estando incircuncidado? No se circuncide. 19 La circuncisión nada es, y nada es la incircuncisión, sino el guardar los mandamientos de Dios. 20 Cada uno permanezca en la condición en que fue llamado. 21 ¿Fuiste llamado siendo esclavo? No te preocupes. Aunque si puedes obtener tu libertad, prefiérelo. 22 Porque el que fue llamado por el Señor siendo esclavo, hombre libre es del Señor. De la misma manera, el que fue llamado siendo libre, esclavo es de Cristo. 23 Ustedes fueron comprados por precio. No se hagan esclavos de los hombres. 24 Hermanos, cada uno permanezca con Dios en la condición en que fue llamado. 25 En cuanto a las vírgenes no tengo mandamiento del Señor, pero doy mi opinión como el que habiendo recibido la misericordia del Señor es digno de confianza.26 Creo, pues, que esto es bueno en vista de la presente aflicción; es decir, que es bueno que el hombre se quede como está. 27 ¿Estás unido a mujer? No procures separarte. ¿Estás libre de mujer? No busques mujer. 28 Y si te casas, no has pecado; y si una virgen se casa, no ha pecado. Sin embargo, ellos tendrán problemas en esta vida, y yo quiero evitárselos. 29 Pero esto digo, hermanos: el tiempo ha sido acortado; de modo que de ahora en adelante los que tienen mujer sean como si no la tuvieran; 30 los que lloran, como si no lloraran; los que se regocijan, como si no se regocijaran; los que compran, como si no tuvieran nada; 31 los que aprovechan el mundo, como si no lo aprovecharan plenamente; porque la apariencia de este mundo es pasajera. 32 Sin embargo, quiero que estén libres de preocupación. El soltero se preocupa por las cosas del Señor, cómo puede agradar al Señor. 33 Pero el casado se preocupa por las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer, 34 y sus intereses están divididos. La mujer que no está casada y la virgen se preocupan por las cosas del Señor, para ser santas tanto en cuerpo como en espíritu; pero la casada se preocupa por las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido. 35 Esto digo para su propio beneficio; no para ponerles restricción, sino para promover lo que es honesto y para asegurar su constante devoción al Señor. 36 Y si alguien cree que no está obrando correctamente con respecto a su hija virgen, si ella es de edad madura, y si es necesario que así se haga, que haga lo que quiera, no peca; que se case. 37 Pero el que está firme en su corazón, y sin presión alguna, y tiene control sobre su propia voluntad, y ha decidido en su corazón conservar virgen a su hija, bien hará. 38 Así los dos, el que da en matrimonio a su hija virgen, hace bien; y el que no la da en matrimonio, hace mejor. 39 La mujer está ligada mientras el marido vive; pero si el marido muere, está en libertad de casarse con quien desee, solo que sea en el Señor. 40 Pero en mi opinión, será más feliz si se queda como está. Y creo que yo también tengo el Espíritu de Dios.


1. Dios aborrece el divorcio
No porque odie a los divorciados, sino porque el divorcio y además destruye el propósito de Dios.
hiere,
destruye,
divide,
deja cicatrices.

2. El divorcio es un resultado del pecado, no del diseño

3. El divorcio está permitido solo en casos excepcionales
V. Razones bíblicamente válidas para el divorcio

1. Infidelidad sexual persistente

Mateo 19:9
NBLA

9 »Pero Yo les digo que cualquiera que se divorcie de su mujer, salvo por infidelidad, y se case con otra, comete adulterio».

2. Abandono por un cónyuge incrédulo


VI. ¿Cuándo NUNCA es opción el divorcio?

Cuando la razón es:
falta de comunicación,
peleas,
diferencias,
falta de sentimientos,
cansancio emocional,
“ya no me hace feliz”,
“me enamoré de otra persona”.


Todo esto requiere:
consejería,
arrepentimiento,
confrontación amorosa,
restauración,
discipulado.
Pero no divorcio.
VII. Cómo manejar bíblicamente los conflictos en el matrimonio

1. Hablar la verdad en amor

2. Perdonar como Cristo

3. Buscar consejería

4. Priorizar el pacto, no el orgullo
X. Llamado pastoral y conclusión
Quiero cerrar con el corazón de Jesús en Juan 8.
La mujer sorprendida en adulterio merecía juicio. Pero Jesús dice: “Ni yo te condeno… vete y no peques más.” (Juan 8:11)
Ese es el espíritu de este mensaje:

1. Para los divorciados:
Jesús no te condena. Jesús te restaura. Jesús te invita a caminar en verdad de ahora en adelante.

2. Para los que tienen un matrimonio en crisis:
Dios puede restaurar lo que parece muerto. Ningún corazón es demasiado duro para el Espíritu Santo.

3. Para los jóvenes:
Construyan su matrimonio sobre roca, no sobre arena.

4. Para los que están por casarse o en segundas nupcias:
Caminen con pureza, verdad y sabiduría. Honren a Dios hoy, con lo que tienen hoy.

5. Para los esposos y esposas aquí presentes:
No se rindan. No suelten el pacto. Busquen ayuda. Perdonen. Amen como Cristo amó.