PROVERBIOS 30:3-5
PROVERBIOS 30:3-5 Nueva Versión Internacional - Castellano (NVI)
No he adquirido sabiduría, ni tengo conocimiento del Dios santo. »¿Quién ha subido a los cielos y descendido de ellos? ¿Quién puede atrapar el viento en su puño o envolver el mar en su manto? ¿Quién ha establecido los límites de la tierra? ¿Quién conoce su nombre o el de su hijo? »Toda palabra de Dios es digna de crédito; Dios protege a los que en él buscan refugio.
PROVERBIOS 30:3-5 Reina Valera 2020 (RV2020)
No aprendí sabiduría ni conozco la ciencia del Santo. ¿Quién subió al cielo y descendió? ¿Quién encerró los vientos en sus puños? ¿Quién recogió las aguas en un paño? ¿Quién afirmó todos los confines de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si es que lo sabes? Toda palabra de Dios es limpia; él es escudo para los que en él esperan.
PROVERBIOS 30:3-5 La Palabra (versión española) (BLP)
No he aprendido sabiduría, no conozco la ciencia santa. ¿Quién subió hasta el cielo y luego bajó? ¿Quién encerró el viento en su puño? ¿Quién recogió el mar en su vestido? ¿Quién estableció los confines de la tierra? ¿Sabes cuál es su nombre y el de su hijo? Toda palabra de Dios es digna de crédito, es un escudo para cuantos confían en él.
PROVERBIOS 30:3-5 Dios Habla Hoy Versión Española (DHHE)
No he adquirido sabiduría ni sé nada acerca del Santísimo. ¿Quién ha subido y bajado del cielo? ¿Quién puede contener el viento en su puño? ¿Quién envuelve el mar en su capa? ¿Quién estableció los límites de la tierra? ¡No me digas que sabes su nombre, y aun el nombre de su hijo! El Señor protege a los que en él confían; todas sus promesas son dignas de confianza.
PROVERBIOS 30:3-5 Nueva Versión Internacional - Castellano (NVI)
No he adquirido sabiduría, ni tengo conocimiento del Dios santo. »¿Quién ha subido a los cielos y descendido de ellos? ¿Quién puede atrapar el viento en su puño o envolver el mar en su manto? ¿Quién ha establecido los límites de la tierra? ¿Quién conoce su nombre o el de su hijo? »Toda palabra de Dios es digna de crédito; Dios protege a los que en él buscan refugio.