PROVERBIOS 11:10-22 - Compare All Versions
PROVERBIOS 11:10-22 RV2020 (Reina Valera 2020)
Con el bien de los justos se alegra la ciudad, pero cuando los malvados perecen, se hace fiesta. Por la bendición de los rectos la ciudad es engrandecida, pero por la boca de los malvados es trastornada. El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo, pero el prudente calla. El chismoso desvela secretos; quien es de fiar se guarda las cosas. Donde no hay dirección sabia, el pueblo cae; la seguridad está en los muchos consejeros. La ansiedad aflige al que sale fiador de un extraño; el que aborrece las fianzas vive seguro. La mujer agraciada obtiene honores; los fuertes obtienen riquezas. El bondadoso se hace bien a sí mismo, pero el cruel se perjudica a sí mismo. El malvado obra con falsedad; el que siembra justicia obtendrá firme galardón. Como la justicia conduce a la vida, así el que sigue el mal lo hace para su muerte. Detestables son para el Señor los de corazón perverso, pero se complace en los que viven de forma intachable. Tarde o temprano, el malo será castigado, pero la descendencia de los justos se librará. Como anillo de oro en el hocico de un cerdo es la mujer hermosa pero falta de sentido.
PROVERBIOS 11:10-22 BLP (La Palabra (versión española))
Si los justos prosperan, se alegra la ciudad; si los malvados fracasan, se llena de júbilo. La bendición de los rectos engrandece a una ciudad, las palabras de los malvados la arruinan. El insensato desprecia a su prójimo, el inteligente guarda silencio. El chismoso desvela secretos, quien es de fiar se guarda las cosas. Cuando hay desgobierno, el pueblo se hunde; muchos consejeros traen la salvación. Quien avala a un extraño se perjudica, quien evita hacer tratos vive tranquilo. La mujer agraciada alcanza honores, los audaces consiguen riquezas, El bondadoso se hace bien a sí mismo, el despiadado perjudica su salud. El malvado obtiene ganancia engañosa; a quien siembra justicia, recompensa segura. Quien practica la justicia vivirá, quien va detrás del mal morirá. El Señor detesta las mentes perversas y le complace la conducta intachable. No quedará impune el malvado, la estirpe de los justos se salvará. Anillo de oro en morro de cerdo es la mujer hermosa, pero sin seso.
PROVERBIOS 11:10-22 DHHE (Dios Habla Hoy Versión Española)
Cuando los justos prosperan, la ciudad se alegra; cuando los malvados mueren, salta de alegría. Con la bendición de los justos se construye una ciudad, pero las palabras de los malvados la destruyen. El imprudente habla mal de su amigo; el prudente guarda silencio. El chismoso todo lo cuenta; el discreto guarda el secreto. Si no hay buen gobierno, la nación fracasa; el triunfo depende de los muchos consejeros. Mal resulta salir fiador de un extraño; el que evita dar fianzas vive tranquilo. La mujer agraciada recibe honores y el hombre audaz obtiene riquezas. El que es compasivo se hace bien a sí mismo, pero el que es cruel provoca su propio mal. El malvado recibe una paga engañosa; el que actúa con justicia, recompensa efectiva. Ir tras la justicia conduce a la vida, pero ir tras la maldad conduce a la muerte. El Señor aborrece a los de mente perversa, pero mira con agrado a los de conducta intachable. Ciertamente el malvado no quedará sin castigo, pero los justos saldrán bien librados. Anillo de oro en hocico de cerdo es la mujer bella de poco cerebro.
PROVERBIOS 11:10-22 NVI (Nueva Versión Internacional - Castellano)
Cuando el justo prospera, la ciudad se alegra; cuando el malvado perece, hay gran regocijo. La bendición de los justos enaltece a la ciudad, pero la boca de los malvados la destruye. El falto de juicio desprecia a su prójimo, pero el entendido refrena su lengua. La gente chismosa revela los secretos; quien es de fiar es discreto. Sin dirección, la nación fracasa; el éxito depende de los muchos consejeros. El fiador de un extraño saldrá perjudicado; negarse a dar fianza es vivir en paz. La mujer bondadosa se gana el respeto; los hombres violentos solo ganan riquezas. El que es bondadoso se beneficia a sí mismo; el que es cruel, a sí mismo se perjudica. El malvado obtiene ganancias ilusorias; el que siembra justicia asegura su ganancia. El que es justo obtiene la vida; el que persigue el mal se encamina a la muerte. El SEÑOR aborrece a los de corazón perverso, pero se complace en los que viven con rectitud. Una cosa es segura: Los malvados no quedarán impunes, pero los justos saldrán bien librados. Como argolla de oro en hocico de cerdo es la mujer bella pero indiscreta.