LUCAS 10:1-12
LUCAS 10:1-12 Reina Valera 2020 (RV2020)
Después de estas cosas, el Señor escogió también a otros setenta y los envió de dos en dos a todas las ciudades y lugares adonde él había de ir después. Les dijo: —La mies, ciertamente, es mucha, pero son pocos los obreros. Por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. ¡Poneos en marcha! Pero sabed que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa ni alforja ni calzado y no os detengáis a saludar a nadie en el camino. En cualquier casa donde entréis, decid primeramente: «Paz a esta casa». Si los que viven allí son gente de paz, la paz de vuestro saludo quedará con ellos; y si no, se volverá a vosotros. Quedaos en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den, porque el obrero es digno de su salario. No andéis de casa en casa. En cualquier ciudad donde entréis y os reciban, comed lo que os ofrezcan, curad a los enfermos que en ella haya y decidles: «Se ha acercado a vosotros el reino de Dios». Pero cuando en cualquier ciudad donde entréis no os reciban bien, recorred sus calles diciendo: «¡Hasta el polvo de vuestra ciudad, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos contra vosotros! Sin embargo, sabed que el reino de Dios se ha acercado». Os digo que en aquel día los habitantes de Sodoma serán tratados con más clemencia que los de esa ciudad.
LUCAS 10:1-12 Reina Valera 2020 (RV2020)
Después de estas cosas, el Señor escogió también a otros setenta y los envió de dos en dos a todas las ciudades y lugares adonde él había de ir después. Les dijo: —La mies, ciertamente, es mucha, pero son pocos los obreros. Por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. ¡Poneos en marcha! Pero sabed que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa ni alforja ni calzado y no os detengáis a saludar a nadie en el camino. En cualquier casa donde entréis, decid primeramente: «Paz a esta casa». Si los que viven allí son gente de paz, la paz de vuestro saludo quedará con ellos; y si no, se volverá a vosotros. Quedaos en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den, porque el obrero es digno de su salario. No andéis de casa en casa. En cualquier ciudad donde entréis y os reciban, comed lo que os ofrezcan, curad a los enfermos que en ella haya y decidles: «Se ha acercado a vosotros el reino de Dios». Pero cuando en cualquier ciudad donde entréis no os reciban bien, recorred sus calles diciendo: «¡Hasta el polvo de vuestra ciudad, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos contra vosotros! Sin embargo, sabed que el reino de Dios se ha acercado». Os digo que en aquel día los habitantes de Sodoma serán tratados con más clemencia que los de esa ciudad.
LUCAS 10:1-12 La Palabra (versión española) (BLP)
Después de esto, el Señor escogió también a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de él a todos los pueblos y lugares adonde él pensaba ir. Les dijo: —La mies es mucha, pero son pocos los obreros. Por eso, pedidle al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en marcha! Yo os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis monedero, zurrón, ni calzado; y no os detengáis tampoco a saludar a nadie en el camino. Cuando entréis en alguna casa, decid primero: «Paz a esta casa». Si los que viven allí son gente de paz, la paz de vuestro saludo quedará con ellos; si no lo son, la paz se volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan, porque el que trabaja tiene derecho a su salario. No vayáis de casa en casa. Cuando lleguéis a un pueblo donde se os reciba con agrado, comed lo que os ofrezcan. Curad a los enfermos que haya en él y anunciad: «El reino de Dios está cerca de vosotros». Pero si entráis en un pueblo donde se nieguen a recibiros, recorred sus calles diciendo: «¡Hasta el polvo de vuestro pueblo, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos contra vosotros! Sin embargo, sabed que el reino de Dios ya está cerca». Os digo que, en el día del juicio, los habitantes de Sodoma serán tratados con más clemencia que los de ese pueblo.
LUCAS 10:1-12 Dios Habla Hoy Versión Española (DHHE)
Después de esto escogió también el Señor a otros setenta y dos, y los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde tenía que ir. Les dijo: “Ciertamente la mies es mucha, pero los obreros son pocos. Por eso, pedidle al Dueño de la mies que mande obreros a recogerla. Andad y ved que os envío como a corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa ni monedero ni sandalias, y no os detengáis a saludar a nadie en el camino. Cuando entréis en una casa, saludad primero diciendo: ‘Paz a esta casa.’ Si en ella hay gente de paz, vuestro deseo de paz se cumplirá; si no, no se cumplirá. Y quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, pues el obrero tiene derecho a su salario. No andéis de casa en casa. Al llegar a un pueblo donde os reciban bien, comed lo que os ofrezcan; y sanad a los enfermos del lugar y decidles: ‘El reino de Dios ya está cerca de vosotros.’ Pero si llegáis a un pueblo y no os reciben, salid a las calles diciendo: ‘¡Hasta el polvo de vuestro pueblo que se ha pegado a nuestros pies nos lo sacudimos en protesta contra vosotros! Pero sabed que el reino de Dios está cerca.’ Os digo que, en aquel día, el castigo de ese pueblo será más duro que el de los habitantes de Sodoma.
LUCAS 10:1-12 Nueva Versión Internacional - Castellano (NVI)
Después de esto, el Señor escogió a otros setenta y dos para enviarlos de dos en dos delante de él a todo pueblo y lugar adonde pensaba ir. «Es abundante la cosecha —les dijo—, pero son pocos los obreros. Pedidle, por tanto, al Señor de la cosecha que mande obreros a su campo. ¡Id vosotros! Sabed que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis monedero ni bolsa ni sandalias; ni os detengáis a saludar a nadie por el camino. »Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa”. Si hay allí alguien digno de paz, gozará de ella; y, si no, la bendición no se cumplirá. Quedaos en esa casa, y comed y bebed de lo que ellos tengan, porque el trabajador tiene derecho a su sueldo. No andéis de casa en casa. »Cuando entréis en un pueblo y os reciban, comed lo que os sirvan. Sanad a los enfermos que encontréis allí y decidles: “El reino de Dios ya está cerca de vosotros”. Pero, cuando entréis en un pueblo donde no os reciban, salid a las plazas y decid: “Aun el polvo de este pueblo, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos en protesta contra vosotros. Pero tened por cierto que ya está cerca el reino de Dios”. Os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma que para ese pueblo.