Logo de YouVersion
Icono de búsqueda

ISAÍAS 30:18-33

ISAÍAS 30:18-33 BLP

Pero el Señor espera para apiadarse, se pone en pie para perdonaros, pues es un Dios de justicia; dichosos los que esperan en él. Sí, pueblo de Sion que habitas en Jerusalén, puedes ya dejar de llorar, pues se compadecerá al oír tu grito, cuando te oiga, te responderá. El Señor no tasará el pan y el agua, ya no se ocultará tu Maestro, tus ojos verán a tu Maestro. Tus oídos oirán una palabra sonando así a tus espaldas: Este es el camino que seguirás cuando camines a derecha o a izquierda. Tendrás por metal impuro la plata que recubre tus ídolos y el oro que adorna tus estatuas. Los tirarás como algo inmundo, los considerarás solo basura. Dará lluvia a la semilla que siembras en la tierra, y el grano que produzca la tierra será grueso y sustancioso. Aquel día tus rebaños pastarán en amplios prados. Los bueyes y asnos que trabajan la tierra comerán forraje fermentado, aventado con palas y horcas. En todos los cerros elevados y en todas las altas colinas habrá acequias y agua abundante el día de la gran matanza, cuando caigan abatidas las torres. La luna brillará como el sol, y el sol brillará siete veces más, [como la luz de siete días], cuando el Señor vende la herida de su pueblo y le cure los golpes recibidos. El Señor en persona viene de lejos, arde su cólera entre densa humareda, sus labios están repletos de furor, su lengua parece fuego devorador. Su aliento, torrente impetuoso, se desborda y llega hasta el cuello. Conducirá a los pueblos con brida que no controlan, pondrá ronzal de extravío en la quijada de las naciones. Pero vosotros cantaréis un canto como en vigilia de fiesta sagrada, como quien va dichoso entre flautas acercándose al monte del Señor, al monte de la Roca de Israel. El Señor hará oír su voz majestuosa, mostrará el poder destructor de su brazo con ira, furia y llama devoradora, con tormenta, aguacero y granizo. Asiria temblará ante el trueno del Señor, cuando los ataque a golpes de vara; y cada vez que los castigue con la vara, cuando el Señor la descargue sobre ellos, se celebrará con tambores y arpas; en dura batalla los aniquilará. Lleva tiempo preparado el Tófet también para el rey: se dispuso, ancha y profunda, su pira, con leña abundante; y el soplo del Señor la encenderá, convertido en torrente de azufre.